para niños 

 

Las frutas son alimentos que ofrecen muchas ventajas para los niños. En general tienen un alto contenido de agua; el melón y la sandía son las que más contenido de agua tienen y son ideales para los meses calurosos porque previenen la deshidratación reponiendo los líquidos y sales minerales perdidos por la transpiración. Además estimulan el funcionamiento de los riñones y la mayoría contiene fibra, estimulando el tráfico intestinal y es una forma deliciosa de refrescarse con bajas calorías y muchas vitaminas. Entre sus ventajas tenemos:

•Son fáciles de comer
•Pueden comerse crudas o cocidas durante todo el día, en el desayuno, como merienda, como postre, etc.
•Pueden prepararse de diversas maneras (jugos, en trozos, en ensalada, en postre, etc.)
•Tienen un sabor dulzón que es agradable para casi todos los niños.
•Disponibles todo el año, siempre habrá una fruta de estación que será rica y barata.
•Poseen gran cantidad de vitaminas, minerales, fibra, antioxidantes y sobretodo agua lo cual la hace ideal para los meses calurosos. Cada una de las frutas tiene propiedades particulares.
 

Algunas propiedades de las frutas: 
•Melón: alto contenido de agua, fuente de provitamina A, vitamina C, y la variedad de melón anaranjado aporta adicionalmente carotenoides.  

•Uvas: nutritivas, reforzando el organismo, fuente de vitamina B, vitamina C y hierro

•Albaricoque: alto contenido de agua, fibra, contiene vitamina C, betacarotenos, hierro y potasio.

•Ciruela: ayudan a recuperar líquidos, fibra, ayudan a la digestión, vitamina C, potasio y carotenoides.  

•Sandía: alto contenido de agua, fibra, fuente de vitamina A, vitamina B1 y potasio.  

•Melocotón: alto contenido de agua, fibra, vitamina A, vitamina B6, vitamina C, potasio y fósforo.

•Cerezas: de sabor intenso son energéticas, fuente de provitamina A, vitamina C, calcio, hierro, magnesio y potasio.

•Piña: diurética, aporta fibra, vitaminas del complejo B, vitamina C, potasio, magnesio y fósforo.  

Las frutas deben formar parte de la dieta de los niños en todo su crecimiento. Crear el hábito de consumir frutas (así como de verduras) garantizará un equilibrio nutricional necesario para su sano desarrollo.